Heterogeneidad estructural y competitividad en la industria manufacturera salvadoreña, periodo 1990-2011.

Pérez Rivera, Marcelo Guadalupe and Rodríguez Ochoa, Balmore Alexis (2014) Heterogeneidad estructural y competitividad en la industria manufacturera salvadoreña, periodo 1990-2011. ["eprint_fieldopt_thesis_type_bachelor" not defined] thesis, Universidad de El Salvador.

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Abstract

El pensamiento estructuralista latinoamericano planteó desde sus orígenes la necesidad de equilibrar las relaciones económicas entre los países del centro (desarrollados) y la periferia (subdesarrollados); en esa senda, los países de la periferia debían transformar sus estructuras productivas incorporando mayor progreso técnico y, de esta forma, alcanzar mayor eficiencia productiva e insertarse al comercio internacional con mayores posibilidades de beneficio. Más recientemente, el pensamiento neoestructuralista retoma estas ideas para centrarse en la forma de inserción de los países de la periferia al comercio mundial; surge entonces la noción de competitividad, basada fundamentalmente en aumentos de la productividad resultado de la incorporación de mayor progreso técnico en el aparato productivo –la denominan competitividad auténtica-; pero además, sostienen que esta competitividad debe estar cimentada en la creación de nuevos sectores, principalmente de aquellos con una demanda interna y externa más dinámica que proviene de sectores intensivos en conocimiento y tecnología. La propuesta neoestructuralista del cambio estructural para la igualdad considera que uno de los principales problemas a superar es el de la heterogeneidad estructural; problemática que se caracteriza principalmente por la coexistencia de marcadas diferencias de productividad entre los sectores económicos, así como al interior de ellos; siendo los sectores o estratos empresariales de más baja productividad los que concentran un elevado porcentaje del empleo total. Esta situación incluye -per se-, una desigual distribución del ingreso, en la medida que concentra la mayor fuerza de trabajo en sectores y empresas de baja productividad, lo que se traduce en una baja remuneración salarial y en una limitante estructural para mejorar la competitividad internacional en el mercado mundial. La estructura productiva salvadoreña se adapta justamente al diagnóstico estructuralista y neoestructuralista del subdesarrollo. La estrategia agroexportadora, que insertó la economía nacional al comercio mundial a mediados del siglo XIV, en primer momento con el cultivo de añil y posteriormente, con mayor profundidad con el cultivo de café, configuró la matriz productiva en torno a la exportación de materias primas; esta especialización, se traduciría en el largo plazo en un deterioro de los términos de intercambio. Se suscitó además, un condicionamiento –acentuada dependencia- de la estructura productiva nacional, a las exigencias de las estructuras productivas de los países del centro, dejando la economía abierta y frágil a ulteriores impactos de crisis económicas internacionales. Posteriormente, se implementó en El Salvador en la década de los 50´s, el Modelo de Sustitución de Importaciones (ISI), una iniciativa por entrar en amplio y gradual proceso de industrialización como fuente de superación del subdesarrollo. El éxito del modelo ISI, se planteó entorno a la integración centroamericana como estrategia para ensanchar los mercados de exportación y obtener una variedad de beneficios fiscales, monetarios, cambiarios, entre otros; pero el proceso de integración, no definió una agenda para articular los mercados de forma gradual y el esfuerzo, que tuvo algunos beneficios para los países del área, terminó por frustrarse. Otra limitante estructural, fue la poca capacidad por romper con la dependencia de las importaciones de insumos para el sector industrial, que imposibilitó un cambio sustancial en la estructura productiva y un despegue dinámico de las exportaciones manufactureras. Consecutivamente, a inicios de la década de los noventa, una vez agotadas las estrategias de agroexportación e industrialización, se implementa el Modelo Neoliberal en El Salvador. La apuesta neoliberal consistía en fomentar de la exportación productos no tradicionales, mediante una mayor apertura al comercio internacional, esto vendría a mejorar la competitividad del país. En esa lógica, se promovió una progresiva desgravación arancelaria; primeramente con la firma de acuerdos multilaterales – incorporación al GATT y luego con la OMC-, así como la firma de Tratados de Libre Comercio (TLC). Estas medidas, revelaron la fragilidad de la estructura productiva para competir en el mercado mundial y denotaron que el problema no es arancelario, ya que la mayoría de aranceles bajaron a su mínimo y las exportaciones no se dinamizaron con fuente activa para generar un mayor crecimiento económico. La política comercial neoliberal no supo identificar sectores estratégicos sobre los cuales debía existir protección en la etapa de desarrollo –industrias nacientes- para fomentar la competitividad. De igual forma, la política cambiaria no fue un instrumento que se utilizó para mejorar la competitividad del país, más aún con la dolarización de la economía. La vinculación de la política comercial con otras políticas, necesarias para fortalecer la competitividad, necesitó de una fuerte articulación institucional: el sistema educativo no se adaptó a las nuevas exigencias del modelo, y la política tecnológica, necesaria para adquirir y producir tecnología, no se complementó con la política educativa para mejorar la competitividad; la política industrial, fundamento de la articulación productiva y del cambio estructural, ni siquiera existió. En la evaluación que se hace de la heterogeneidad estructural en el contexto del Modelo Neoliberal, se encuentra que ésta se caracteriza por el alto peso de los sectores menos productivos, concretamente Agricultura y Servicios, en la producción y el empleo global. La clasificación de la profundización de este problema en “moderada-intermedia y severa”, permite catalogar a la economía salvadoreña con una heterogeneidad estructural severa a nivel intersectorial. La debilidad y la tendencia del cambio estructural a incrementar el peso de los servicios en el PIB global, es una situación que ha ido en detrimento de la producción de bienes, que viene a limitar una inserción externa con productos de mayor competitividad, especialmente de aquellos intensivos en conocimiento y tecnología. En el estudio que se hace al de la industria manufacturera salvadoreña - heterogeneidad intraindustrial-, se encontró que la industria manufacturera presenta un grado moderado de heterogeneidad, diferente al grado de heterogeneidad severa que presentan los sectores económicos en su conjunto. Esta situación, se explica en buena medida por la coexistencia de empresas con alto desarrollo tecnológico, productivo y financiero, que generan un mayor valor agregado en el PIB industrial y lideran la productividad; en contraposición con la mayoría de empresas del sector industrial (Micro y PYME), que tienen un escaso desarrollo productivo y competitivo. Estas diferencias, se reflejan en las brechas en producción, productividad, salarios y beneficios que hay entre los distintos estratos empresariales, afectando con ello la distribución del ingreso, tanto en las empresas como en los trabajadores. Por último, se encuentra que la heterogeneidad estructural es un fuerte obstáculo para lograr mayores niveles de competitividad. El escaso progreso técnico que incorpora la industria manufacturera salvadoreña se refleja en bajos y decrecientes niveles de productividad relativa en comparación con los Estados Unidos, a este indicador se le denomina la frontera tecnológica internacional. La especialización de la manufactura salvadoreña en bienes de baja productividad, intensivos en recursos naturales y mano de obra no calificada, como la industria de alimentos y bebidas o la textil últimamente, no permite fomentar el dinamismo de la productividad sectorial relativa; ya que mientras la industria salvadoreña produce este tipo de bienes, que son de baja elasticidad ingreso de la demanda, la industria manufacturera estadounidense se especializa, así como cualquier país central con alto desarrollo industrial, en productos intensivos en alta tecnología y difusores del conocimiento. Esta tipología de bienes, que no se producen en el país y que son los que generan un mayor valor agregado en el mercado y responden a demandas más dinámicas con alta elasticidad ingreso, generan resultados distintos y desfavorables en términos de productividad relativa, cuotas de mercado y saldos comerciales, cuando el país se enfrenta competitivamente con países de mayor desarrollo industrial.

Item Type: Thesis (["eprint_fieldopt_thesis_type_bachelor" not defined])
Uncontrolled Keywords: competitividad ; industria manufacturera
Subjects: 300 Ciencias sociales > 330 Economía
Divisions: Facultad de Ciencias Economicas > Licenciatura en Economía
Depositing User: Sandra Rico
Date Deposited: 14 Nov 2014 14:48
Last Modified: 22 Jan 2015 14:36
URI: http://ri.ues.edu.sv/id/eprint/6589

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