Un Buen Gobierno Corporativo, Una propuesta imperativa.

Hernández, Romeo Arnoldo (2008) Un Buen Gobierno Corporativo, Una propuesta imperativa. Masters thesis, Universidad de El Salvador.

[img]
Preview
Text
TG-MAF 658.15 H557g.pdf
Available under License Creative Commons Attribution Non-commercial.

Download (224kB) | Preview

Abstract

Las compañías al igual que todo ser viviente debe evolucionar para adaptarse a su cambiante entorno, de la misma forma la administración de estas unidades económicas debe ser dinámica, flexible y visionaria, para adaptarse a los diferentes mercados que cada vez se vuelven más complejos y competitivos. Actualmente los avances tecnológicos como la apertura de los mercados han modificado significativamente el entorno de las unidades económicas, la tecnología en la información ha cambiado drásticamente la forma de hacer negocios, en este sentido, la forma en que deben dirigirse y tomarse las decisiones dentro de las empresas también debe evolucionar y adaptarse a las nuevas exigencias. Es así que en un mercado que cada vez experimenta mayor integración, caracterizado por una alta movilización de capitales, las esperanzas de los inversionistas de prácticas de gobiernos corporativos más responsables y eficaces, es un factor que las entidades reguladoras y las compañías no pueden ignorar; se trata sencillamente de un tema de relevancia para todos los partícipes del sistema. Aunque este pareciera un tema de interés solo para empresas que cotizan en bolsa, también lo es para empresas en países con economías en vías de desarrollo con incipientes mercados de capital, los cuales deben de buscar consolidar la confianza de los inversionistas para movilizar capital hacia estos países, fortaleciendo los mercados de capitales con una fuente alterna de financiamiento diferente al Sistema Bancario. El tema de gobierno corporativo no es nuevo, existe desde que los dueños del capital confiaron la administración de las compañías a los gerentes. En 1776 Adam Smith en su libro “La Riqueza de las Naciones”, previó los problemas de delegar la administración de los negocios, expresando sus reservas acerca de la viabilidad de este tipo de compañías y describiendo un típico conflicto entre el accionista y el gerente. En un inicio la junta directiva fue la herramienta de control de los propietarios hacia el gerente, ante la desconfianza de no estar directamente al frente de sus negocios. Desde principios del siglo XX hasta los años ochenta, las juntas directivas y la gerencia se aliaron para enfrentar a los trabajadores representados por los sindicatos que reclamaban mejores prestaciones; alianza que empezó a debilitarse a principios de los años setenta cuando los gerentes convencidos que las corporaciones habían crecido gracias a sus conocimientos y destrezas empezaron a demandar una mayor participación en las ganancias. Ante ese conflicto de intereses entre inversionistas, gerentes y trabajadores, por una mayor participación en la riqueza que generan las compañías, se necesita dentro de éstas un esquema de gobierno que además de ser un elemento de control en las altas esferas, sea capaz de entender los riesgos del negocio para ser un catalizador de las agresivas decisiones de la gerencia y que promueva además, los valores de ética e integridad, generando la confianza a todo nivel de la organización. Al iniciarse el siglo XXI, el tema de gobierno corporativo ha cobrado auge, y es que después de las duras experiencias de compañías que han desaparecido o su valor ha decaído significativamente, tales como: Word Com, Kmart, Polaroid, General Magic, Samsung Motors y otras compañías, se ha cuestionado la habilidad de los brillantes y dominantes CEO´S para administrarlas; además los escándalos por los deliberados fraudes como Enron, Arthur Anderson y Parmalat, han sacudido la credibilidad de los inversionistas en los mercados de capitales. No se espera que las buenas prácticas de gobierno corporativo garanticen cien por ciento que otro fraude como Enron no sucederá; sin embargo, el apego a éstas prácticas proporciona controles en las altas esferas para advertir oportunamente fraudes en estos niveles de la organización, que a diferencia de los fraudes que ocurren en los mandos medios y bajos, pueden acabar con la vida de una compañía. No existe un modelo único de “buen gobierno”, por lo que éste deberá adecuarse al tamaño de la empresa, al tipo de negocio y al entorno donde esta se desenvuelva, sin embargo, entre los principales elementos de un gobierno corporativo está el proporcionar una estructura que permita establecer los objetivos de la compañía, determinando los medios para alcanzarlos y cómo supervisar su cumplimiento; además, un buen gobierno corporativo debe proporcionar incentivos adecuados para que el Consejo de Administración y la Dirección Ejecutiva seleccionen aquellos objetivos más rentables para la compañía y los accionistas, asimismo, debe permitir un control más eficiente, todo con el fin de alentar un uso más eficaz de los recursos por parte de las compañías, sin olvidar un aspecto importante como la ética empresarial y la concientización corporativa respecto a los intereses medioambientales y sociales de las comunidades, para lograr el éxito y mayor valor de la empresa con una perspectiva en el largo plazo. El interés de que se adopten buenas prácticas sobre gobierno corporativo es tal que organismos mundiales, han emitido documentos donde plantean los principios cuya finalidad consiste en asistir a gobiernos de países miembros y no miembros en sus esfuerzos por evaluar y mejorar el marco legal, institucional y normativo sobre el gobierno corporativo en sus países, así como proporcionar directrices y sugerencias para las bolsas de valores, los inversionistas, las sociedades y otras partes involucradas en el proceso de desarrollo de “buenas prácticas” de gobierno corporativo, esto con el objetivo de minimizar los riesgos de que escándalos financieros similares a los sucedidos en los Estados Unidos de América puedan repetirse en estos países. En economías subdesarrolladas como la mayoría en América Latina donde las empresas que cotizan en bolsas son minorías, siendo la mayor parte las unidades económicas propiedad familiar, razón principal por la que tienen que financiarse con instituciones financieras; el tema de gobierno corporativo es muy importante y su práctica es recomendada por los organismos mundiales de crédito, de preferencia en las entidades del sector financiero, por ser éste el pivote donde gira la economía de estos países. Duras experiencias se han visto en casi todos los países de América Latina donde algunas crisis económicas se han originado por un sistema bancario en bancarrota, en algunos casos por abusos de negocios relacionados o simplemente fraudes de las altas esferas. Las recomendaciones de buenas prácticas de gobierno corporativo, recopilados en el presente documento son de aplicabilidad primordialmente en las empresas públicas, no obstante, hasta el punto en que se considere aplicable, pueden resultar ser herramientas útiles para mejorar el gobierno en compañías que no cotizan en bolsa. Como se dijo anteriormente el esquema de gobierno debe adaptarse a cada empresa según su tamaño, objetivo, conformación accionaria, etc., por lo que las recomendaciones incluidas en el capítulo XII de este trabajo, no pretende ser un esquema rígido ni mucho menos un manual de prácticas de gobierno corporativo, sino más bien de forma general, un enunciado de las principales prácticas que un buen gobierno corporativo debe observar.

Item Type: Thesis (Masters)
Additional Information: gobierno corporativo
Subjects: 600 Tecnología (Ciencias aplicadas) > 650 Administración y servicios auxiliares > 658 Administración de empresas
Divisions: Facultad de Ciencias Economicas > Maestría en Administración Financiera
Depositing User: Sandra Rico Rodríguez
Date Deposited: 02 Dec 2016 14:38
Last Modified: 02 Dec 2016 14:38
URI: http://ri.ues.edu.sv/id/eprint/12378

Actions (login required)

View Item View Item